martes, 19 de julio de 2011

Guardián del bosque

Hojas que se niegan a caer, se niegan a ser arrancadas por el viento, otras caen sin poner resistencia, se amontonan unas sobre otras, no hay nadie que pase sobre ellas, en un bosque, un bosque donde pocas personas han estado, donde quienes caminan pueden olvidar que hay un mundo civilizado saliendo de allí, un bosque que muchas veces ha sido mi refugio.

No son árboles ordenados en hileras, están dispersos, desordenados, creciendo al azar, en el lugar que les acomoda, suelo caminar por entre ellos cada vez que necesito pensar, cada vez que los sonidos de los autos, las luces de los focos y las palabras de los demás no me ayudan a solucionar algunas cosas.

Existe uno en especial, está adentrándose a unos treinta metros del bosque, es mi favorito: un sauce hermoso, grande, fuerte, a ratos me recuerda a mi padre, con esa sensación de seguridad, un sauce en un bosque de eucaliptos, es hermoso, me siento y me apoyo en ese gran tronco, es agradable estar en algo que sabes que está vivo y te entrega tanta paz, quizás no habla, pero siento cómo me susurra "sólo apóyate en mi, estarás bien".

Pensar que todo esto ha estado ahí desde que soy pequeña, recuerdo que ese bosque era el lugar prohibido para mí y mis amigos, cuando se nos ocurría salir a caminar o a jugar por ahí, recuerdo las palabras de mi madre "no crucen la carretera porque les puede salir el guardian del bosque, tengan cuidado", y nos quedabamos horas sentados sobre unos troncos, mirando, desde el otro lado de la carretera, hacia el bosque, para ver si veíamos pasar al guardian, quizás con la esperanza de que nos alzara su mano en señal de saludo, o solo saber si era cierto.

Con los años, ya no salíamos a jugar, cada uno tenía sus juegos, otros nos dedicábamos a leer, a escribir, pero siempre recordabamos ese bosque, recuerdo que hace unos años atrás, en mi último año del colegio, decidimos juntarnos con unos compañeros y mis amigos, y cruzamos la carretera, estábamos ansiosos por visitar ese lugar, ya con más años no nos daba miedo, cuando uno de mis amigos dijo "quizás encontremos al guardián", nos largamos a reír, pero secretamente era lo que todos queríamos. Y fue ese día cuando conocí a mi sauce, me encantó desde que lo vi.

Cuando ya habíamos recorrido el bosque y nos encontrábamos camino a casa, miré las caras de mis amigos de infancia, algunos estaban contentos por al fin haber cruzado la carretera, otros tenían decepción en sus rostros y uno dijo "al final no vimos al guardían", todos bajaron el rostro, pero di media vuelta y manteniendo mi vista en aquel bosque les dije "se equivocan, el guardián estaba ahí, solo que ustedes no lo vieron", me miraron y soltaron carcajadas, me largué a reír porque sabía que ellos no entendían lo que les decía.

Desde ese día en adelante, cada vez que puedo (e intento que sea cada semana), voy al bosque, y a ojos cerrados llego donde el guardián, me siento con mi espalda apoyada en él, tomo mi cuaderno, mi lápiz y cierro los ojos para escuchar cómo me cuenta las historias del bosque... 


A ellos les agradan tus visitas...
Mizzu~

5 comentarios:

  1. Que lindo lo que escribissss

    http://naaatiiii.blogspot.com pasate por aca

    ResponderEliminar
  2. Esta entrada me transmitió paz de la buena, :) , bueno creo que toda paz es buena , pero hablaste de la naturaleza y eso me hace pensar mejor, me encanto esta entrada , me dedique a leerla detenidamente, yo te puedo entender en lo del sauce ;) , nunca fui a un bosque pero se la paz que la naturaleza te puede dar, te aleja de todas las etiquetas impuestas por la sociedad y te eleva espiritualmente a tu ser interior entre sonidos del bosque,sonidos naturales, casi ningún sonido proveniente del hombre ,solo de pájaros,el viento ,como empuja las hojas de aquí para alla... muy lindo. Gracias por pasarte por mi blog, me gustaría que nos sigamos comentando.

    bsos!

    ResponderEliminar
  3. Qué lindo relato. Me recordó a viejas historias y travesuras de cuando yo era pequeña. A mí me decían que en el río del fondo de la casa de unos amigos vivía una bruja... y por eso no debíamos acercarnos. Qué recuerdos!
    Gracias por tus palabras. Saludos!!

    ResponderEliminar
  4. Perdón. No cuento con mucho tiempo como para poder leer esta entrada completa, pero te deseo mucho éxito :)

    Un gran beso y mucha luz para ti.

    ResponderEliminar