domingo, 1 de mayo de 2011

Reemplazar?

Ella: ¿Acaso eres estúpido?

Corazón: pero ¿por qué me dices eso niña?

Ella: porque no entiendes ¿aún no te das cuenta que debes olvidar?

Corazón: ¿olvidar? ¿a qué te refieres? (confundido)

Ella: sabes a lo que me refiero, debes olvidarlo, de una buena vez debes olvidarte de él, ¿no entiendes que esto duele?

Corazón: así es que se trata de eso, entiendo que duele, yo soy el que peor la pasa con todo esto, a veces está, otras veces alguien más aparece, pero al no llegar a ese lugar y reemplazarlo a él, desaparece… no entiendo por favor explícame esto.

Razón: yo te lo explicaré.

Ella: no, tú cállate, no tienes derecho a hablar, no lo tienes.

Razón: permíteme, pero tú, mejor que nadie, sabe que puedo explicar lo que mi compañero pregunta.

Ella: …

Razón: escúchame amigo, esta niña piensa que con otra persona puede borrar sus recuerdos, pero cada vez que aparece algún joven, ella, al sentir que se está “encariñando más de la cuenta”, decide terminar el contacto con el joven en cuestión, es por eso que ellos desaparecen igual de rápido como aparecen.

Corazón: comienzo a entender, pero ¿por qué? ¿por qué haces eso niña, no se supone que quieres olvidar?

Razón: sí, así es, quiere olvidar, pero…

Ella: miedo, esa es la respuesta.

Corazón: ¿miedo? Pero ¿a qué?

Ella: a enamorarme, no quiero sentir por nadie lo que sentí por él, no quiero que me hagan daño nuevamente, esa sensación de dolor en el pecho, no quiero eso.

Corazón: entiendo ese dolor, como si algo te desgarraran, lo sentí por años, a causa de él…

Razón: no seas mentirosa niña, tú no le tienes miedo al amor, y tú querido amigo, ese dolor no era por culpa de él, era sólo culpa de esta muchacha que tienes en frente.

Corazón: cómo, ahora si no entiendo, si no es miedo al amor, entonces ¿miedo a qué?

Razón: a equivocarse, ese es tú miedo. Debes dejar de finfir que te interesan otras personas, que quieres estar con otras personas, sabes que eso no es cierto... lo sabes.

Ella: (llorando) no quiero, no quiero querer a alguien que no va a valorar lo que siento, quizás estás en lo correcto y es miedo a equivocarme, pero es miedo, no importa a qué… sigue siendo miedo.

Corazón: pero niña, debes tener en cuenta que no todos son iguales, nadie te puede asegurar que quien entré a tú vida será igual que él.

Ella: pero tampoco nadie me asegura que será diferente, nadie puede asegurarme que seré feliz, que seré correspondida, o que

Razón: pero tampoco puedes saberlo si no te arriesgas, soy consciente de que debería decirte todo lo contrario, pero al igual que el Corazón, la estoy pasando mal con todo esto, me confundes con tus pensamientos.

Corazón: y a mí con tus sentimientos.

Razón: ¿lo ves? O te arriesgas o los tres seguiremos así.

Ella: no, no lo haré, y ustedes dos debiesen volver al lugar donde estaban, y no salgan de allí, no lo hagan (se marcha).

Corazón: creo que seguiremos así un buen tiempo.

Razón: (con resignación) creo que sí.

Ambos se marchan camino a una oscura celda.


Mentiría si dijera que sin ti la vida sigue igual~

(realidades de octubre, 2010...)

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